El tiempo de "reformas"

Publicado en 6 Septiembre 2013

   La ciudad de Tuxtla Gutiérrez está secuestrada. Los "maestros" han bloqueado cada entrada y salida de la ciudad, causando caos y considerables estragos, afectando a miles de ciudadanos que merecen ser tratados con dignidad, y dañando la vida de incontables familias, porque los mal llamados "maestros" consideran que tienen derecho de incomodar a la ciudadanía defendiendo unos intereses mal ganados a través de los años.

   Y mientras las dizque legítimas autoridades de nuestra ciudad se regocijan transmitiendo en las noticias locales, informaciones totalmente irrelevantes de las actividades realizadas en "beneficio" de los tuxtlecos, las familias se jalan los cabellos intentando llegar a sus casas, recoger a sus hijos que salen de la escuela o llegar a su trabajo, porque una multitud de gente nefasta, inepta y deshonesta se cree que puede hacer mella de las garantías individuales de los mexicanos.

   Tendríamos que comprender que existen enormes errores de ambas partes, de las autoridades y de los maestros.

   La educación libre, laica y gratuita es una falasia. Los sistemas educativos de la SEP poco aportan a la verdadera cultura de los mexicanos.

   La "educación" impartida por la SEP es, por mucho, tendenciosa e hipócrita. En Historia nos ha vendido, durante décadas, la imagen de un Méjico mocho, truncado, sumiso. Nos ha zambutido (puesto que no hay mejor imágen) en la cabeza la idea de una Patria bastarda. Bastarda porque sus fundadores, dice la SEP, fueron un pueblo bárbaro y sádico -además de intolerante y sin principios- atacando a un MéXico noble, pero sumiso.

   Es tendenciosa porque se ha contentado con mostrarnos la cara ímproba de la llegada de los españoles, como el único mal de donde brotan todos los errores de nuestro pueblo. Porque ha ensalzado a falsos héroes cuyos intereses han sido siempre antimejicanos. Porque ha sido el instrumento del partido en el poder para mantener al verdadero Méjico en la ignorancia y en la obscuridad.

   Es tendenciosa porque se omiten los nombres de los verdaderos Padres de la Patria y se les pisotea sin piedad; porque "olvida" hechos que han marcado la historia del pais pero que nombrarlos significaría afear la imágen del partido único.

   En fin, lo es porque, para justificar el atraso de nuestra sociedad mejicana, es necesario justificar los errores de quienes se han dedicado a destruirla, casi siempre en beneficio del vecino yankee.

 

   Es hipócrita porque pretende enseñarnos las normas para convertirnos en buenos ciudadanos; y sin embargo las autoridades no realizan nada por el bien común, sino que continúan, únicamente, alimentando a una manada de buitres, que en cada cambio de gabinete se abalanzan sobre los puestos libres.

   ¡Qué gran mentira la de la educación nacional que se erige en juez de lo que es bueno o malo y enseña eso a las jóvenes mentes! Dan risa los programas de Formación Cívica y Ética con su utópica imagen del buen ciudadano, tolerante, participativo, democrático; que exalta las "virtudes" de "nuestro" sistema de gobierno; que alaba a la falsa democracia en que vivimos; pero que no nos enseña la realidad de la triste situación de los mejicanos, víctimas del mismo sistema de gobierno que distribuye todo a quienes ya tienen y continúan robando y deja en la miseria a quienes deberían poder acceder a una vida digna.

 

   Sin embargo, la educación no estaría en el lastimoso estado en que se encuentra de no ser apoyadas, sus nefandas políticas, por una enorme mayoría de funcionarios que se pretenden maestros, pero cuya verdadera vocación desconocen - ilusos que ignoran el valor misionero de la educación, y que se enorgullecen de vivir como parásitos de un sistema que les otorga un salario vitalicio e innumerables prestaciones.

   Hoy, esos funcionarios, dizque maestros, se rehúsan a aceptar una reforma educativa, que es todo, menos educativa. Se rehúsan a aceptar una política laboral que, de vivir en un Estado ordenado, debería servir a mejorar la calidad de la educación en nuestro país.

   Me parece grotesco que un gobierno que poco tiene de legítimo, pretenda imponer dicha reforma so pretexto de mejorar la educación. Se debería, sin duda, pensar primero en mejorar la calidad de los sistemas educativos, poniendo detrás de los escritorios a personas verdaderamente capacitadas para realizar dicho trabajo. Por el momento, los grandes planes de estudio son realizados por sujetos que desconocen totalmente la realidad de nuestro país (cf. prueba ENLACE).

   Pero la ineptitud de las autoridades educativas nada quitan de responsabilidad a los dirigentes corruptos del SNTE y de la CNTE, quienes con la excusa de defender a sus maestros, se enriquecen con los presupuestos y entorpecen la mejora de la educación.

   Y tampoco deslinda de su respondabilidad a los encargados de la educación, a los miles de maestros que quincena con quincera reciben un salario y prestaciones varias.

   Con tristeza podemos constatar que una enorme cantidad de "maestros" no trabajan sino por el salario. Si se olvidan de la vocación, lógicamente harán pasar sus mezquinos intereses muy por delante de las necesidades de los mexicanos. Cómo se nota que desconocen el gran impacto y relevancia del maestro; cómo se nota que han olvidado que el maestro es un apostol al servicio del desarrollo cultural de nuestra sociedad.

   Es penoso que los maestros rehúsen someterse a una evaluación - evaluación que permitiría que únicamente los aptos estuvieran en las aulas. He ahí una de las grandes diferencias con los países desarrollados, donde los maestros no gozan de los beneficios que la corrupción tan injustamente les ha otorgado a sus homólogos mejicanos.

   Es penoso que no acepten someterse a una evaluación, seguramente por miedo a conocer, ellos mismos, sus penosos resultados, con el consecuente ridículo que ello conllevaría, y el respectivo cambio de situación laboral.

   Es penoso que los lugares de uso común, como el Parque Central, esté invadido por los deshechos orgánicos de los profesores, lo cual puede ser causa de múltiples enfermedades.

   Pero, más aún, es revoltante, insultante, grotesco, que se permitan afectar a la población de la ciudad, llegando incluso a imitar a los nefastos manifestantes que el Ciudad de México bloquean el acceso al aeropuerto. ¿Hasta cuándo las "autoridades" van a tolerar la situación? ¿Y hasta cuando los "maestros" comprenderán que no es posible exigir "derechos" cuando ellos mismos no son capaces de respetar las garantías individuales?

   Desde este pequeño rincón, invitamos a los ciudadanos a la reflexión: a las autoridades a plantearse sincera y honestamente la necesidad de ejercer el poder el beneficio de la población, alejados de los mezquinos intereses personales que no generan sino daño a la sociedad; a los "maestros" que hoy secuestran a la población y afectan al desarrollo de sus actividades diarias, a que ejerzan su profesión aferrados al maravilloso ideal del maestro misionero, tan querido de José Vasconcelos, y que, firmes en ese ideal, busquen de buena fe el desarrollo de nuestra sociedad; finalmente, a la población en general, a que generemos un pensamiento crítico a través del cual, el objetivo sea el desarrollo de las capacidades intelectivas del hombre así como un honesto sentido del bien común.

   Estas humildes palabras las escribe alguien que orgullosamente se declara hijo de una verdadera maestra, que entregó su juventud y aún la etapa de los cabellos blancos, al bien de sus alumnos, y con su esfuezo contribuyó a la formación de un Méjico mejor.

Escrito por Diego OLIVAR ROBLES

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